Poemas de Wislawa Szymborska

ABEL A. MURCIA SERRANO

UN GATO EN UN PISO VACÍO

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

Trad. Abel A. Murcia Serrano

NUBES

Con la descripción de las nubes
debería darme mucha prisa,
en una milésima de segundo
dejan de ser ésas y empiezan a ser otras.

Es propio de ellas
no repetirse nunca
en formas, matices, posturas y orden.

Sin la carga de ningún recuerdo
se elevan sin problemas sobre los hechos.

¡De qué van a ser testigos!,
en un segundo se disipan en todas direcciones.

En comparación con las nubes
la vida parece tener los pies sobre la tierra,
se diría que es inmutable y prácticamente eterna.

Frente a las nubes
hasta una piedra parece un hermano
en el que se puede confiar
y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas.

Que exista la gente si quiere,
y después que se muera uno tras otro,
poco les importan a las nubes
esas cosas
tan curiosas.

Sobre toda Tu vida
y también la mía, aún incompleta,
desfilan pomposas igual que desfilaban.

No tienen la obligación de morir con nosotros.
No necesitan ser vistas para poder pasar.

Trad. Abel A. Murcia Serrano

ELOGIO DE LA MALA CONCIENCIA DE UNO MISMO

El ratonero no tiene nada que reprocharse.
Los escrúpulos le son ajenos a la pantera negra.
No dudan de loa  apropiado de sus actos las pirañas.
 EL crótalo se acepta sin complejos a sí mismo.

No existe un chacal autocrítico.
El tábano, la langosta, la tenía y el caimán
viven como viven y así están satisfechos.

De cien kilos es el corazón de la orca,
pero no le pesa.

Nada más animal
que una conciencia limpia
en el tercer planeta del Sol.

Trad. Abel A. Murcia Serrano


Wisława Szymborska (1923-2012) fue una aclamada poeta, ensayista y traductora polaca, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996 por su poesía irónica y perspicaz que exploraba la realidad humana, la historia y la condición existencial con gran sutileza y humor, convirtiéndose en una figura clave de la literatura de posguerra y una voz popular tanto en Polonia como internacionalmente. 

Abel A. Murcia Serrano. Poeta, traductor, lexicógrafo, profesor y fotógrafo. Director de los Institutos Cervantes de Varsovia, Cracovia y Moscú. Autor de ocho poemarios. Ha traducido, solo o en equipo, a Wisława Szymborska, Olga Tokarczuk, Tadeusz Rózewicz, Ewa Lipska, Julia Hartwig, Ryszard Kapuscinski y Stanisław Lem, entre otros. Profesor en las Universidades de Łódz y de Varsovia y en la UIMP de Santander. Jurado del Premio de Poesía W. Szymborska y del Premio Internacional de Reportaje Literario R. Kapuscinski. Miembro honorífico de la Asociación de Escritores Polacos. Medalla de Plata «Gloria Artis» del Ministerio de Cultura polaco.

 

 

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