El nombre de una Isla y otros poemas

MILENA FERRER SAAVEDRA

EL NOMBRE DE UNA ISLA

Y quiso ser velero de mástiles gigantes y blancas velas ondeando rumbo a su isla

quiso cantar las odas de todos los que le precedieron coplas, suaves y furiosas melodías

quiso ser la noche en mar abierto

y conquistar el férreo mar de los valientes marineros, poner brújula fija hacia aquel sueño azulado

donde lo mundano se volvía sublime donde lo imposible se hacía destino. Quiso sus brazos convertir en remos robustos e indestructibles

sus piernas en rompeolas blindadas de acero macizo y llenar su pecho con el mantra de los poseídos.

Quiso llegar a su isla prometida

y confiar en que allí encontraría al amor

a ese noctámbulo arpegio en forma de damisela; pero la luna no alumbró lo suficiente

los mares inundaron su deseo

el fiero ojo de Poseidón entorpeció la travesía y se quedó el tiempo

sin ganas

y aquella isla sin nombre.

ELLA

Ella respira a oscuras bajo las sábanas

y solo la perceptible silueta de sus senos me deslumbra.

No veo sus labios que con la claridad de la mañana cortan la respiración,

no distingo sus muslos, su mirada,

el dulce sendero de su sonrisa inquieta que me hunde en floridos placeres.

Apenas en la penumbra encuentro su rostro mientras su pelo se confunde con la almohada pero me acerco despacio

me dejo caer entre sus piernas despierto sus labios

provoco su piel

y cuando ya somos de la noche un solo cuerpo respiro en aquella silueta

que provocó tanto deseo

que movió galaxias con el poder de la belleza.


LA LUNA

Y fueron a descifrar la luna los eruditos,

pero demasiada ciencia solo complica las cosas, vinieron entonces la gente de barrio

pero tampoco el saber medio abarca los cielos; por último, se les dio turno a los enamorados que no sabían de ciencia

ni de artificios populares,

aquellos locos de besos encendidos esos seres alados en frenesí

fueron nombrando, dibujando palabras proponiendo aciertos

iluminando verdades

y quedó la luna clara y desnuda

porque a la belleza solo el amor puede entenderla.

MADRE MÍA

Madre mía, si alguna vez no te dije es hora ya

mañana será tarde cuando te cuente de la dulce armonía que movían tus manos hacia las mías en cada encuentro del fácil camino que me labraste

a golpe de lágrimas y desvelos

de los días de silencios y arrebatos que perdonaste con estoica mirada sin lamentarte

sin dudar.

Madre mía, si la memoria se nos borra

y ya no vienes a mí como en tus lúcidos años

y las palabras vuelven una y otra vez en tu cabeza de flores queriéndome decir también una y otra vez

cuánto me has querido.

Madre mía,

si alguna vez no te dije lo que mi corazón grita ahora perdona

suelo olvidar lo imprescindible

y mi torpeza deja un pedregal de aflicciones. Madre mía, si alguna vez no te dije.

Ya es hora.


CALEIDOSCOPIO

Todas esas formas geométricas que a la vista impresionan mueven sensores de orden

de líneas proyectadas para contener formas cambiantes de espacios donde todo es calculado hacia la precisión.

Quien haya tenido en las manos aquel instrumento y pueda filosofar sobre la vida sabrá

que cual espejo proyectado hacia el azaroso destino podrá reflejar muchas veces la forma

de las cosas predecibles

pero por sobre todo creará en el caos de la luz el diseño irrepetible de lo que somos

la simetría única de lo que llamamos vida.


Milena Ferrer Saavedra (La Habana, Cuba, 1981) es poeta, licenciada en Psicología por la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y Máster por la Universidad Internacional de Valencia. Obtuvo una primera mención en el concurso de poesía “Pinos Nuevos” convocado por el Instituto cubano del libro en el año 2003 con el volumen de versos Estanque de Nenúfares. Autora de Quimeras (Baquiana, 2010) e Imitación de la poesía (Betania, 2024), ha colaborado con revistas como Caritate, Insularis Magazine, Baquiana, Linden Lane Magazine y la Jauría Magazine. Reside en Miami desde 2006 y participa activamente en la vida literaria de la ciudad. Fue invitada al Segundo Encuentro Internacional del Libro Cubano Exiliado (2025), el Festival Internacional de teatro Casandra ( 2026) y a la Feria del Libro de Miami (2026).

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