A la memoria y otros poemas
MANUEL J. SANTAYANA
A la memoria
De la batalla desigual que libras,
de tus breves contiendas silenciosas
en el inexpugnable territorio
del Adversario
quedan, confiadas a unos pocos signos,
leves criaturas, como tú, del polvo;
de aquel naufragio de nacer al tiempo,
viejas estampas:
semblantes, voces que se borran, ecos,
evocaciones como vistas fijas
que iluminan el ciego laberinto
del sueño breve
o en la vigilia brotan de un objeto;
rostros borrados, ruinas de palabras,
gestos que reconstruyes y falseas
con sed inútil.
Esos fantasmas que a la luz convocas
fueron la vida, pulso de un instante,
sangre de preciosísimos minutos
que ya son nada.
Quieres aún fijar lo volandero,
el pájaro, la nube, el tenue rayo
que en la copa del árbol deja un sol
irrepetible.
Y sin embargo, solo ELLA te queda
frente a la arena vasta del futuro,
que a cada aurora invita “aquí te aguardo,
Aún no es tu hora”.
Catulinarias
Odi et amo
CATULLUS
I
También hoy, Catulo,
y (casi siempre amo).
Pero la joven no merece
ninguno de esos dos dispendios del espíritu:
toda fibra moral está en su vientre cálido,
es del todo inocente de su culpa.
II
Basta ya
de malgastar las horas que te quedan
humillando tus dones al orgullo
de una pequeña vulva mercenaria.
(a sí mismo)
III
Medra, engaña, aprovecha
tu juventud. Pero no olvides
que si antes no te mata la ambiciosa lujuria
de tu peregrinatiu ad loca infesta,
no serás más, al fin, que puta y vieja.
IV
Tu vanidad, mi vanidad: fue todo.
Vapor, vapores de la fantasía,
y para mí, suspiros hechos tango.
Raíz oscura
…el viejo debe
pasar de largo junto a la tentación tardía.
Luis Cernuda
Como dedos que palpan una fruta madura
bajo un cielo de agosto de esplendores hirientes
tras el cóncavo muro de un par de gruesos lentes
unos ojos marchitos contemplan la hermosura.
Lucen su eterno encanto la faz y la figura
en otras juventudes y en rostros diferentes:
es un nuevo desfile de esculturas vivientes
que hace el mundo habitable, aunque ya no tortura.
A esa mano senecta que no se extiende al fruto
la detiene quien sabe qué avidez de absoluto
que recela en la forma del accidente vano,
aunque la piel, callada como ayer, solicite
el goce, el frágil goce que nunca se repite
y es la raíz oscura del padecer humano.
El Don
Agradecí la luz de los amaneceres
en la copa del árbol y la gracia
de un amor en abril: bellos regalos
que un mundo misterioso dispensaba
a la fe que le di.
Hoy sé que la belleza existe en la mirada,
siento cómo se esfuma, se marchita
bajo la soledad de un pensamiento.
Y me duelo sin llanto del sol que me vacía,
del engaño del mundo.
El mendigo
A Francisco Brines
No tienes nada, si no tus preguntas,
y las sueltas al aire: un parvada
de gorriones hambrientos que recogen
migajas de la luz, restos del día
indeciso entre el sol y las tinieblas.
Cuánto tiempo acosaron tus sentidos
un ídolo de carne, cuántas veces
aullaron como perros bajo el filo
de un látigo invisible.
Bajo un sol
que ya le pide abrigo al horizonte,
buscas una certeza transitoria,
una certeza leve: entre los pétalos
de aquella flor que quiere abrirse, polvo
de mariposa: el súbito aleteo
que acoge en el hogar de alguna rama
la amistad de la noche.
La belleza
Terrestre es un enigma, y la palabra
es un conjuro, un homenaje apenas.
La respuesta, quizá, no pueda nunca
escribirse. La luz de junio ciega
lo mismo que la sombra. Tú al abrazo
te das de las dos Madres, fugitivo
de ti: mano extendida
a la piedad secreta de este mundo.
Manuel J. Santayana nació en Camagüey, Cuba, en 1953, y fallecio en la ciudad de Miami en 2026. Residió en los Estados América desde 1967. fue crítico literario, ensayista, poeta y traductor. Obtuvo un doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad de Miami. Fue profesor de inglés como segundo idioma, español y traducción en el Miami Dade College hasta su jubilación. Publicó cuatro volúmenes de poesía: De la luz sitiada (1980), Las palabras y las sombras (1992), La tarde tiene prisa (2017) y Lo que ha dejado el fuego (2021), así como ensayos, reseñas, poemas y traducciones en diversas publicaciones. En el año 2012 la editorial Pre-textos en España publicó su traducción e introducción de las Rimas selectas de Michelangelo Buonarroti.

